miércoles, 27 de enero de 2010

MiPutoHéroe [27/O1]


Cómo escribir esto, sin sonreír... Todo lo que recuerdo contigo, son buenos momentos.
Cómo escribir esto, sin pararme en cada coma... Es que no sé como seguir.
Cómo escribir esto, sin recordar malos momentos, porque no tuvimos tiempo para ellos.
Cómo escribir esto, sin la necesidad de respirar, porque a veces me falta el aliento.
Siempre pensé que estarías aquí, para protegerme de lo malo y de lo peor.
Siempre pensé que tú nunca me fallarías, y aunque yo, me empeñase en que era así, tú no decidiste marcharte de mi lado.
¿Sabes? A veces pienso, que yo no pedí un ángel de la guarda, que estaba mejor sin él...
Y a veces, te siento, puede parecer una idiotez, pero es verdad... Siento como tocas mi cabeza, como cuando era pequeña.
La verdad, es que se te echa en falta, para qué negarlo, la verdad es que ahora, me gustaría ser la primera en decirte, felicidades pa ;) porque te las mereces :) Hoy es tu día, hoy, intentaré no llorar, hoy, prometo sonreír aun estando llorando, hoy, prometo no cumplir lo prometido, porque así soy yo.
Hoy por hoy, te anhelo a cada instante.
Hoy por hoy, tu pequeña se ha echo mayor, y hoy por hoy, se da cuenta de la falta que haces en su vida :')
Hoy por hoy, el insomnio se ha vuelto a apoderar de mí.
Hoy por hoy...
Que eres, fuiste, y serás mi puto héroe, que nadie logrará cambiar eso. Y que te prometo, voy a ser fuerte, porque sólo quedo yo de nosotros dos, ¿verdad?
Sonreiré aunque me cueste, porque tú me enseñaste, que estar mal no va conmigo.
Y ahora, sonreiré, porque HOY es TU día :) Y yo, tu pequeña, intentaré no amargartelo.
Te quiero, siempre lo hice, siempre lo haré.
[27/O1] Feliz cumpleaños :) (LLL'

'Cause I have you.
To make me feel stronger.

sábado, 9 de enero de 2010

A new time.

Y ahora volvemos a atrás,
volvemos a cuando apenas teníamos cinco años, y a cuando jugábamos con juguetes sin preocuparnos.
Pero los años pasan, y vas haciéndote mayor, y las preocupaciones se van multiplicando, vas aceptando responsabilidades que no tendrías porque aceptar, y sobre todo, vas madurando.
Vas aprendiendo que aunque la vida te empuje, tú acabarás levantandote, porque sí, porque es ley de vida, porque debes hacerlo y porque debes continuar.
Pero nada te sirve de mucho cuando te das cuenta de que el ser humano es la persona que más veces tropieza con la misma piedra, sin preocuparse de si se va a volver a hacer daño, o de si va a volver a empezar a soñar, imaginando que todo lo que él quiere se va a hacer realidad.
Porque pensamos que los sueños, se pueden hacer realidad, y bueno... Hay cosas improbables, cosas imposibles, pero nos empeñamos en creer que realmente podemos hacer las cosas como nosotros queremos, cuando queramos, y no cuando podemos y cuando debemos.
Dejamos todo para el final, pensando que cuanto más sepamos, más fácil nos será realizar eso.
A veces son todo tonterías, temas inventados, a veces nos rayamos la cabeza de una forma sobrenatural, de una forma que ni nosotros entendemos, pero no podemos hacer nada, porque cuantas más vueltas damos, más nos empeñamos en que podemos o no podemos, y más nos rayamos.
A veces la solución más fácil es mirarse al espejo y decir...
¿Qué prefieres?

Nada se quedaba dentro
yo sabia perdonar.
Siempre disfrutando el tiempo,
siempre siendo de verdad.

No ayudamos...


Muchas veces decimos que debemos ayudar al tercer mundo, que debemos olvidar las barreras que nos separan a unos de otros y olvidar los problemas, ayudar a superar esos problemas que atormentan a miles de niños en el mundo. Porque, somos buenas personas, o eso nos empeñamos en pensar, ¿verdad? Pero aquí, las buenas personas se cuentan con los dedos de la mano. Muchos famosos han echo millones de cosas para que nosotros abramos los ojos, pero es que somos tan desconfiados, que no somos capaces de ver más allá de nuestros propios intereses, y nos empeñamos en que la gente no puede ser buena, porque eso nos convierte a nosotros en malas personas por no interesarnos por los problemas del mundo que existe más allá de nuestro país. Está claro que somos demasiadas personas como para NO poder ayudar al mundo, y es que, por un par de céntimos, quizá una llamada, comprar un juguete, donar ropa, pequeños detalles que al fin y al cabo se acabaran haciendo grande y acabarán ayudando a pequeños niños que no tienen escuelas, ni hospitales, que no tienen si quiera, ropa con la que vestirse, o calzado para caminar. Personas con enfermedades terminales, madres que no pueden alimentar a sus hijos, o niños que trabajan de sol a sol para ayudar a sus padres aunque sea un esfuerzo enorme y que ni si quiera les dé para pagar un picaporte para la puerta. Las empresas capitalistas, están empeñadas en sacar más dinero del que deberían, y nosotros sólo les apoyamos

jueves, 31 de diciembre de 2009

2O1O.


# Año nuevo, vida nueva. ¿Acaso vas a cambiar en algo?
# Propósitos INEXISTENTES, porque él va a acabar ganando.
# Emociones contenibles hasta cierto punto.
# Caminos sin vuelta atrás, fallos indecisos.
# Momentos olvidados, o que nos negamos a recordar,
# Otro año más de pie, y ya van unos cuantos.
# Besos, abrazos, miradas furtivas y pequeñas desesperaciónes.
# Pero todo esto ha servido para ver a los amigos verdaderos.
# Que los fallos son fallos, siempre podrémos recordarlos antes de repetirlos.
# Una despedida al 2OO9, una bienvenida al 2O1O.
# Un gracias silencioso, y un abrazo eterno.
# Mi primera sonrisa del año, gracias a vuestros sms y a vuestros recuerdos. En serio, GRACIAS.
# Perder, ganar... Qué más da... ¿Acaso vas a cambiar en algo?
*- Amigos, gracias por estar ahí un año más, soportando mis gilipoyeces en serio. No podría nombraros a todos, porque estáis TODOS incluidos. Desde aquellos con los que apenas me han soportado, hasta los que han acabado hartos de mi. GRACIAS.

Y gracias, fue tan bonito,
el darme tanto,
cuando era niño.
Y gracias, lo necesito,
lo llevo dentro,
y vive conmigo.

martes, 29 de diciembre de 2009

Dos.


Uno. Dos. Tres.
Vas a decirme que no.
Cuatro. Cinco. Seis.
Que no repites tus pasos.
Siete. Ocho. Nueve.
Que caminas hacia donde quieres.
Diez. Once. Doce.
Sin mirar por donde pisas.
Vas a decirme que no, que puedes, que confias en ti.
Vas a decirme que no repites tus pasos, que empiezas un nuevo camino a cada pisada que das.
Vas a decirme que caminas hacia donde quieres, pero, no hacia donde debes.
Vas a decirme que vas sin mirar por donde pisas, pero no por donde andas.
Vas a decirme millones de cosas, cosas que en el fondo, sabes que sólo te sirven para engañarte a ti mismo.
Vas a decirme que nunca te has sentido mal, que nunca te han dañado, que siempre has sido así, vas a decirme eso y más, cielo, eso y más.
Y me dirás que te sirve para mucho, que te sirve para demostrar que realmente puedes avanzar, y te preguntaré, ¿sólo para eso?
Entonces me darás la razón, decimos que las cosas sirven para muchas razones, pero cuando debemos darlas no... No podemos darlas, ¿verdad?
Entonces, ¿Por qué jugamos a engañarnos? Venga, dime.
¿Por qué jugamos a ser niños que no vamos a crecer?
Ah... Es verdad, porque sabemos por donde vamos, ¿no? Sí, ya...
Si eso es simple, saber por donde vas, saber donde debes pisar, pero luego, la única verdad que existe, es que no sabemos absolutamente nada de la vida, que quedan días, semanas, meses, años para que sepamos todo, e incluso, cuando fallezcamos, no lo sabremos todo de la vida.
Pero, ¿qué más da? ¿No se supone que vivimos por vivir?
Qué más da, si no sabemos hacia donde ir... Qué más da...
Pertenecemos a sitios que ni imaginamos, pensamos cosas que no son reales.
Soñamos, lloramos, reímos. ¿Verdad?
Y todo eso... ¿para qué?
Cada sueño, es una ilusión destinada a romperse.
Cada lágrima, es una importancia que no merece.
Cada risa, es una alegría que acaba en tristeza.
¿Sabes? Si encerrasemos cada sueño, cada lágrima, cada risa en una caja diferente, tendríamos en nuestras manos millones de ilusiones, millones de tristezas, millones de alegría, que se transformarían... Es como un círculo, reímos por una ilusión, que se rompe y pasa a ser una lágrima, y esa lágrima podrá ser de alegría, quizá... Algún día.

Abrí los ojos para ver,
si aun estabas.
Pero ya era tarde,
sólo queda una pared
y algunos siglos para despertarme.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Cierra los ojos, dime qué ves.


Cuando a veces pretendes hacer todo bien. Sí, ya sabes.
Crees poder hacerlo, crees poder demostrarle al mundo lo que vales, demostrar que realmente puedes hacerlo todo bien, sin equivocarte.
¿Cómo explicar una mentira?
Bien, eso lo define todo, porque pensar que todo puede salir bien, que podemos... Que podemos hacerlo todo bien, sin un mínimo fallo, que podríamos ser los mejores en todo y en cada trabajo que nos proponemos, es una mentira.
Porque nunca, por más que quieras, por más que necesites demostrarlo, nunca saldrá perfecto, porque ser perfecto es algo impensable. Dime, ¿qué ganarías siendo perfecto?
Date cuenta, el amor significa destrucción, ser amado, es ser destruido. Muchas veces buscamos excusas pobres, pero excusas que nos ayuden a librarnos de todo lo que nos asusta, de todo lo que, realmente, nos da miedo. De todo a lo que no somos capaces de enfrentarnos, y todas aquellas cosas que nos hacen sentir insignificantes.
Los sueños, son una debilidad que el ser humano tiene la desgracia de poseer, porque, ¿qué ganas soñando? Miedos, inseguridades, ilusiones, dolor.
Crearnos ilusiones significa crearnos dolor, darle importancia a ese dolor, significa aumentarlo de forma inimaginable. ¿Por qué duele tropezar? ¿Por qué duele ver tus sueños echos anicos? Si total, sólo es eso, un tropiezo, un sueño roto... Quedan otros miles. Nos centramos en quejarnos, en llorar por algo que pasa en un mismo instante, ¿por qué? ¿Por qué cuando lleguen los otros, estaremos seguros? Mentimos, una, otra, otra vez. ¿Por qué? Porque nos aferramos a la esperanza de que alguna de esas mentiras sean verdad, de que realmente sintamos eso.
De que no duele, de que no fue culpa nuestra, de que simplemente, fue culpa de alguien que no somos nosotros.
Porque somos valientes, somos fuertes, somos realistas, pero lo somos sólo para lo que queremos, porque nunca afrentamos el sufrimiento de frente, nos damos la vuelta y empezamos a lamentarnos, cómo si así se fuese el dolor, cómo si así, solucionasemos algo. Porque el ser humano es débil, es frágil, piensa, sí, pero es frágil. ¿De qué nos sirve poder pensar, comunicarnos, expresar lo que sentimos, si realmente, somos débiles?
Nos empeñamos en que realmente, podemos con todo. "No importa, yo puedo".
Nos forzamos, nos esforzamos, pero sobretodo, esperamos más de lo que nosotros mismos podemos dar en un momento determinado. Porque realmente, pensamos ser fuertes.
Aconsejamos a los demas, pensando que ellos piensan como nosotros. Damos motivos que nosotros creemos válidos, pero ellos no.
Nos intentamos poner en su piel, sin conseguirlo. Porque nunca sientes su dolor en tu propia piel.
¿Cómo saber cuánto duele? ¿Cómo saber cuántas lágrimas podrías derramar si estuvieses en su lugar? Es que simplemente, no lo sabes.
Te lo imaginas, es cierto, te imaginas como te sentirias, que pasaría, te imaginas todo y más, pero nunca llegas a comprenderlo. ¿Y qué es lo máximo que puedes hacer?
Estar ahí, apoyando.
La vida nunca ha sido fácil, nunca va a ser fácil.
Recorremos un trayecto desde que nacemos, buscando quién realmente somos, hasta que morimos. Se supone que en ese trayecto, debemos conseguir nuestras metas, debemos saber quién somos, qué queremos, de dónde venimos y hacia dónde vamos, con una sóla condición, caer.
Porque vas a caer, y te levantarás, porque siempre te levantas, porque, claro, ¿para qué te vas a quedar parado? ¿Para seguir lamentándote? ¿Para enseñarles a los demás que eres débil?
Claro que levantas, te levantas para demostrarte más a ti, que a ellos, que realmente puedes continuar. Y de nuevo, te engañas.
Porque, vamos, dime, ¿de qué sirve levantarte, si a los diez minutos acabas en el suelo? ¿Verdad que pensamos eso?
Sirve para darnos cuenta de que podemos seguir, ¿sabes? Podemos caer, tropezar, y levantarnos, como todo el mundo, porque tenemos derecho a fallar ¿o no?
Decimos que "Sabemos todo y más", aunque sea una mentira, porque claro, podemos vivir de mentiras...

Y suena bien,
parece que nos hemos convencido...

Tres.

Hay ocasiones en la que preferirías seguir siendo un enano, ¿me entiendes? No crecer, ser como Peter Pan, está claro, incluso, desearías ser un niño pérdido, vivir como ellos, entre combates, y bromas.
Pero la vida no es como quisimos, ¿verdad? Crecemos, aprendemos, y sobretodo caemos. Ya sabes, las épocas navideñas, siempre te enseñan más que las otras, pero, al fin y al cabo, siempre te acaba enseñando algo.
He aprendido que, preocuparse por algo es darle demasiada importancia, porque en esta vida, hay millones de cosas en las que pensar, pero ninguna de la que preocuparse.
Venga, me dirás que siempre es muy fácil decirlo, pero es que es fácil, lo que no es fácil es pensar asi. Lo entiendo, pero de todos modos, ¿qué perdemos por intentarlo?.

Entras en la habitación,
por qué me has echo venir,
siempre terminas sacando,
lo malo de mi.